0 comentarios

Capítulo IV. Cuando Cae La Lluvia


El día está increíblemente frío. Me levanto simplemente porque ya no puedo estar más en la cama. Me dejo puesto el pijama y me pongo unas pantuflas de colores. Un atuendo nada sexy pero muy abrigador. Me dirijo al armario y saco de un cajón en el que guardo la ropa que uso muy poco un abrigo tejido de estambre en color gris.
Con este clima me apetece tomar algo caliente, así que preparo un té en la amplia cocina. Es martes y la señora que me ayuda con la limpieza no vendrá hoy. Yo la llamo señora Lucy. Es una persona muy sencilla y muy respetable. También es muy discreta y ésa la razón principal por la que la contraté. Me gusta que las personas que trabajen para mí sean honestas y que no se inmiscuyan en mi vida privada y la Señora Lucy es mucho más que eso. Me gusta mucho como cocina y he de decir que en ese aspecto, como en muchos otros, soy muy estricta. Lamentablemente son pocas las veces que como en casa y mis oportunidades de probar su comida se ven limitadas. La conozco desde hace tres años, pero hace sólo dos que trabaja para mí. Es una mujer madura y regordeta. En realidad la conozco muy poco. No sé de ella casi nada.